La siesta, ese oscuro objeto de deseo de la madre, bueno, vamos a dejarlo en el oscuro objeto de deseo de una madre (pongamos Valentina) que necesita un rato de tranquilidad para atender al otro hermano sin sobresaltos, dormir, vegetar, quedarse inerte viendo la tele, tomarse un café tranquila, preparar las clases para el día siguiente, actualizar sus redes sociales o escribir un post ;)
No perdono una siesta, y pocos días no he conseguido que Nachete la duerma, pero vaya por delante que me nos cuesta mucho esfuerzo y que lo damos todo en esta ardua tarea. Lo que más me fastidia es que en la guarde duerme sin protestar todos los días, no falla uno. De acuerdo que hago todo lo que haga falta para que el niño duerma, pero poner un montón de colchonetas en el sueño y meter a dormir a 15 niños en penumbra es algo que supera mis propios medios, así que hay que trabajar con lo que se tiene: dos manos, dos pies (porque si estoy sola y el Peque Menudo llora hay que echar mano de todo), una "voz aterciopelada" capaz de cantar e improvisar canciones con la temática elegida en el momento y una silla, fundamental la silla y con todo eso....a jugaaaarrr!!!!!






















